
A sus 30 años, Aillyn Relos, instructora y practicante cinta negra de artes marciales, se encuentra en una de las etapas más transformadoras de su vida: la dulce espera de su bebé. Con 8 meses de gestación, lejos de alejarse de los entrenamientos, ha encontrado en su disciplina la mejor aliada para preparar su cuerpo y mente de cara al parto.
Llevar la práctica marcial durante la gestación requiere madurez, autocuidado y orientación profesional. Antes de tomar cualquier decisión, Ayllín consultó a su médico para evaluar la viabilidad de continuar con sus prácticas en el dojang.
"El médico me dio luz verde con ciertas salvedades: debía restarme del combate directo para evitar cualquier tipo de golpe en la zona abdominal, pero el resto de las técnicas las podía seguir entrenando sin problemas", explica Aillyn.
Adaptando su rutina, Aillyn ha enfocado su entrenamiento en áreas clave que benefician directamente el proceso de embarazo y posterior parto:
- Capacidad cardiovascular (Cardio): Para mantener la resistencia y una buena oxigenación.
- Flexibilidad en piernas y caderas: Fundamental para la movilidad pélvica y la preparación física del parto.
- Fortalecimiento mental: La disciplina marcial brinda la templanza necesaria para afrontar la llegada de su futuro bebé.
En el Centro de Artes Marciales y Deporte de Contacto Norte Grande, celebramos el ejemplo de disciplina, fuerza y maternidad que representa Ayllín, demostrando que con la debida responsabilidad y guiada por profesionales, el deporte y la maternidad caminan de la mano.